SERIALIZACIÓN DE PRODUCTO

La serialización es un requerimiento legal de obligado cumplimiento en el sector farmacéutico, a través de la  Directiva Europea 2011/62/EU sobre Medicamentos Falsificados (FMD).

Su objetivo es proteger al paciente frente a la venta de medicamentos falsificados o que no cumplan las normativas sanitarias, obligando a las farmacias a verificar la identidad de los medicamentos antes de su dispensación.

Pero más allá de las evidentes ventajas para el paciente, la serialización de productos aporta grandes beneficios al fabricante:

  • Permite un control exacto de la producción
  • Optimiza el control de calidad.
  • Mejora la gestión de stock
  • Minimiza los costes en caso de retiradas de lotes.
  • Ofrece una protección de marca absoluta

Por ello, se implanta cada vez más en otros sectores industriales en los que su cumplimiento no es obligatorio, como la producción de alimentos infantiles o productos cosméticos.

El proceso de serialización consiste en la generación de un código Datamatrix con información sobre la referencia del producto, fecha de fabricación, caducidad, y un número único para cada producto.

Este código debe imprimirse de forma legible sobre el envase del producto, tanto en formato código 2D como con leyenda humana, utilizando un sistema de codificación que permita un marcaje permanente y fiable.

El siguiente paso es la lectura del código impreso con un sistema de visión artificial, que genera un archivo base de datos que incluye la correspondencia entre el artículo fabricado y su código único. Por último, esta base de datos se envía para que la cadena de distribución pueda verificarlo antes de su venta.

Impresión Datamatrix

 

Dentro del complejo proceso de serialización, la codificación puede parecen es un eslabón de pequeña importancia, pero sin un código perfectamente legible y permanente, el resto del proceso carece de sentido.

Es imprescindible garantizar el emplazamiento correcto del código, asegurar su lectura y la correspondencia con la base de datos. Realmente, más allá de las soluciones de software, una óptima calidad de impresión del código, es la clave del proceso.

Para conseguirlo, es importante elegir el codificador más adecuado, en función del tipo de envase sobre el que hay que imprimir. Para la impresión de Datamatrix GS1 la solución favorita suelen ser las impresoras de inyección de tinta térmica, un sistema limpio y sencillo, perfecto para estuches de cartón.

Para envases curvos, materiales de adherencia complicada, o condiciones ambientales exigentes, el inkjet CIJ es una apuesta segura. Y si lo que se busca es códigos permanentes de la más alta calidad, y olvidarse de los consumibles, un codificador láser será la respuesta.

Lo importante es estudiar cada aplicación de forma personalizada, porque no existe el sistema de serialización industrial perfecto, si no el más adecuado a las necesidades de cada cliente.

En Trebol Group disponemos de la gama más amplia de impresoras para serialización de producto, con multitud de experiencia y aplicaciones de éxito.

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